jueves, 27 de marzo de 2014

Pétalo [24] - Confesiones

Verás, yo no diría que la amo. Para mí la palabra “Amor” encierra muchas cosas, y para poderla utilizar con plena convicción tendría que conocerla más, tener fundamentos, cosa que sólo se consigue conviviendo con sus sombras y quimeras, con sus luces y divinidades.

Sin embargo, podría decir sin duda alguna que ella es una mujer que llama mi atención y que definitivamente encuentro atractiva - en todo el sentido que la palabra conlleva -. Mi corazón late cada vez que la veo en la distancia, mi mente se nubla cuando intentó cruzar palabra con ella. Lo que confirma en definitiva el hecho de que ella me gusta.

Mas en estos momentos sólo puedo basarme por lo que mis sentidos alcanzan a percibir de su fascinante personalidad (que no es mucho) y por lo que mi mente ilusionada logra construir con la información que recibe. Por lo tanto, el panorama no es del todo claro, aunque si hay algo de lo que estoy seguro es de que estoy tratando con una mujer un tan compleja. No se vislumbra claro el camino hacía las profundidades donde se esconde su corazón.

Así que ya te podrás dar cuenta de mis razones para no hacer que ella se vuelva mi mundo. Apostar mi corazón no es algo que me guste hacer teniendo como consejera al mero impulso. Pero aún y cuando tengo muy presente que no será tarea fácil el derribar sus murallas y que incluso al hacerlo no habrá cambio alguno en su proceder cuando se vea enfrentada a la imagen de dos mundos en colisión, quiero descubrir si nuestro andar puede entrar en sincronía, saber si nuestras almas pueden bailar al son de la misma melodía. Esta es mi intensión expresa.

Habrá que ser paciente y perseverante, que las respuestas llegarán única y exclusivamente a su debido tiempo.

No hay comentarios: