Encerrado en una jaula de cristal, desterrado del reino.
Apenas puedo escuchar los gritos desesperados a lo lejos.
Sacrificio humano que llena el lugar de dulce perfume.
Caos que consume la esperanza puesta en esta nueva era.
Aullan las almas en pena cubriendo el cielo de rojo escarlata.
Oleaje de penumbras provocado por la carcajada de la luna sádica.
Llamaradas que cubren el campo de visión ahogando a las criaturas.
En medio de los llantos y lamentos, el despertar inevitable.
Sacudo con fuerza el cuerpo que hasta ahora yacia inherte.
Resuenan las cadenas cubriendo los vestigios de lo que fui alguna vez.
Percibo el miedo de aquellos que habitan fuera de mi prisión.
Desgarro las ataduras envolviendo mi repugnante y despreciable ser.
Sonrío mientras me elevo hasta el domo celestial resquebrajado.
Observo el lugar que me fue negado durante miles de años.
Compadezco a todo aquello que nego su paraiso convirtiendolo en infierno.
Levanto mi mano ensangrentada dando inicio al evento funebre.
"Le digo adiós al mundo enfermo y decadente, y a las miserables criaturas que lo orillaron a tan penoso destino. He aquí el nuevo génesis."
「 ∫ μ : α η 」
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