Era una tarde de otoño
cuando tu figura desapareció
en el ocaso...
Te veías tan bella
en tu vestido blanco...
nunca olvidaré aquella imagen...
Me abrazaste
y besaste mi mejilla...
"siempre estaré contigo"
fueron tus últimas palabras,
esas que repito una y otra vez
intentando calmar mi tristeza...
Aún cuando pinte los días de gris,
atormentado por tu ausencia,
levanto mi rostro
y sonrío al cielo
porque sé,
que al final del camino,
también estarás sonriendo...
「փiփiʁ」
No hay comentarios:
Publicar un comentario